César Pérez Novoa

Los autos eléctricos y el litio

Analista de Materias Primas de BTG Pactual

Por: César Pérez Novoa | Publicado: Miércoles 28 de septiembre de 2016 a las 04:00 hrs.
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César Pérez Novoa

El precio del litio ha ido ganando terreno rápidamente en los últimos dos años, y esto partió antes de que los mayores fabricantes de vehículos eléctricos anunciaran la producción de modelos como el Tesla Model 3, que, si se entregan dentro de los plazos presupuestados, pueden dar una señal de mayor accesibilidad para este tipo de automóviles.


El principal obstáculo para insertar este tipo de vehículos en el mercado es su alto costo, y los precios de las baterías son lo que más incide en ello. Sin embargo, éstos están cayendo mucho más rápido de lo esperado.
Para la próxima década, los paquetes de baterías podrían caer por debajo de US$ 100 kWh, el umbral necesario para que los vehículos eléctricos sean realmente competitivos frente a los que se basan en motores a combustión interna.


De esta manera, vemos que actualmente los costos de fabricación están bajando, pero los precios de las materias primas necesarias para su producción podrían aumentar precisamente debido al incremento de la demanda por este tipo de modelos.


Una evidencia de este escenario es el alza que ha experimentado el precio del litio. Pero la expansión masiva de los autos eléctricos no dependerá solamente de su costo, sino que también de si la relación costo-beneficio es igual o más atractiva que la de un vehículo basado en motores a combustión interna. Por ejemplo, gastos en electricidad versus gasolina, gastos de mantención, incentivos del Estado, infraestructura de carga de energía, y rendimiento.


Pero, mientras la ingeniería enfrenta sus propios desafíos en esta materia, el suministro de litio también es fundamental. Muchas compañías dedicadas a la exploración de este mineral están acelerando la materialización de sus proyectos en varias partes del mundo, por ejemplo, en Argentina y Bolivia, dos de los países con enormes reservas, donde aún no se ha explotado mayormente.


Chile, en cambio, es actualmente el principal proveedor de litio sin competidores significativos, pero para apoyar el crecimiento del mercado de los automóviles eléctricos tiene que aumentar sus volúmenes.


Entonces, una de las preguntas que surgen inmediatamente es: ¿cuál es el impacto en el petróleo? En caso de que las innovaciones tecnológicas y de almacenamiento mantengan su tendencia, a partir de 2030, con la creciente penetración de los vehículos eléctricos, la demanda mundial por ese commodity caería en cuatro millones de barriles al año.


Si bien es poco probable que los vehículos eléctricos se masifiquen antes de 2022, en los años posteriores experimentarán una aceleración gracias a su relativa eficiencia en comparación con los autos basados en gasolina.


Es cierto que los autos eléctricos necesitarán tiempo para penetrar de manera importante en el parque automotor mundial, ya que la vida útil de un vehículo a gasolina supera los 10 años. Sin embargo, 2030 podría ser solo el comienzo de una nueva era, con un producto ya probado, que elevaría la demanda por litio y, como consecuencia, su precio.

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